Proteger la Albufera pasa por reconocer a quienes la trabajan cada día

Proteger la Albufera pasa por reconocer a quienes la trabajan cada día

El discurso ambiental ha tardado demasiado en admitir algo evidente: muchos ecosistemas valiosos no se conservan pese a la actividad humana, sino también gracias a ciertas actividades humanas. La pesca tradicional de la Albufera forma parte de esa relación delicada entre uso y conservación.

Reconocer a los pescadores como aliados del espacio natural no debería ser solo un gesto protocolario. Debería traducirse en escucha, presencia en la toma de decisiones y políticas que faciliten la continuidad del oficio.

Un parque natural sin comunidad productiva puede volverse más bonito para la fotografía, pero también más frágil como territorio vivo. La conservación que excluye acaba empobreciendo aquello que dice proteger.

Artículo de opinión elaborado a partir de la información publicada originalmente en Martínez Mus pone en valor la labor de los pescadores en la protección de l'Albufera durante el sorteo de los redolins.