La filoxera recuerda que la vigilancia pública sí importa

La filoxera recuerda que la vigilancia pública sí importa

Cuando una plaga histórica como la filoxera permanece contenida, no suele ser por casualidad. Detrás hay inspecciones, personal técnico, constancia y un sistema público que funciona mejor cuanto menos se nota. Ese es precisamente el problema: solo valoramos la vigilancia cuando falla.

En un momento en el que tantas administraciones hablan de simplificar, conviene no confundir simplificación con debilitamiento. La sanidad vegetal requiere presencia sobre el terreno, seguimiento continuado y capacidad de respuesta. Sin esa base, cualquier territorio agrícola queda expuesto a pagar muy caro un ahorro mal entendido.

La viticultura no se protege con discursos grandilocuentes, sino con miles de revisiones discretas. Esa es la clase de política útil que merece continuidad, presupuesto y reconocimiento.

Artículo de opinión elaborado a partir de la información publicada originalmente en Canarias cerca a la filoxera: 4.435 inspecciones y solo cuatro positivos en Tenerife.