Prohibir es fácil; planificar el riesgo es lo difícil

Prohibir es fácil; planificar el riesgo es lo difícil

Cuando el riesgo de incendio se dispara, prohibir determinadas actividades es una decisión lógica. El problema aparece cuando la prevención se identifica casi exclusivamente con el catálogo de prohibiciones y no con una cultura territorial sostenida en el tiempo.

La gestión del riesgo exige equilibrio: proteger sin desconectarse de la realidad productiva del medio rural. Cada restricción sobre maquinaria o labores tiene consecuencias prácticas y económicas, por lo que debe ir acompañada de previsión, información clara y alternativas razonables.

La seguridad no puede improvisarse solo en días críticos. Debe construirse mucho antes, con territorio ordenado, monte cuidado y reglas que no aparezcan siempre a última hora.

Artículo de opinión elaborado a partir de la información publicada originalmente en Alerta máxima en Castilla y León: prohibidas las barbacoas y el uso de maquinaria durante 4 días.