El rechazo al macrovertedero revela un cansancio territorial profundo

El rechazo al macrovertedero revela un cansancio territorial profundo

Cuando una comarca se moviliza de forma persistente contra una infraestructura, conviene escuchar algo más que el volumen de la protesta. Muchas veces lo que emerge no es solo rechazo a un proyecto concreto, sino fatiga acumulada ante decisiones que se perciben impuestas, descompensadas o poco sensibles con el territorio.

La transición ambiental no puede construirse a base de territorios de sacrificio. Si una zona solo aparece en el mapa para albergar aquello que otros no quieren cerca, el conflicto deja de ser puntual y se convierte en político.

La aceptación social no es un trámite menor. Es parte de la viabilidad de cualquier proyecto que aspire a durar sin fracturar aún más el medio rural.

Artículo de opinión elaborado a partir de la información publicada originalmente en Cientos de vecinos del Valle de Ayora-Cofrentes se concentraron ayer en Jarafuel en contra del macrovertedero.