
La economía circular gusta mucho en congresos, jornadas y presentaciones, pero su verdadero examen sigue estando en la explotación agraria y ganadera. Si la investigación no baja al barro de los costes, la logística, los residuos y la rentabilidad, el concepto corre el riesgo de quedarse en escaparate.
La buena noticia es que cada vez hay más alianzas entre ciencia y empresa para probar soluciones concretas. La mala es que todavía cuesta llevar esas soluciones a una escala útil para el productor medio, que no trabaja con powerpoints sino con márgenes estrechos y decisiones diarias.
Transformar el sector no consiste en repetir palabras de moda, sino en convertirlas en procesos útiles, medibles y económicamente defendibles.
Artículo de opinión elaborado a partir de la información publicada originalmente en AgroCircular refuerza la colaboración entre investigación y empresas para transformar el sector agroganadero.