Mercosur vuelve a recordar quién paga las aperturas comerciales

Mercosur vuelve a recordar quién paga las aperturas comerciales

Los acuerdos comerciales suelen presentarse en clave macro, pero sus efectos se vuelven muy concretos cuando caen los precios en la granja. El vacuno europeo vuelve a sentir esa presión: competir es legítimo, competir en desigualdad no debería serlo.

La discusión no es si Europa debe comerciar, sino si protege con la misma intensidad a sus productores que a sus grandes discursos de apertura. Cláusulas espejo, controles y reciprocidad no son caprichos corporativos: son la condición mínima para que la competencia no se convierta en castigo.

Cuando el precio baja en origen mientras sube la exigencia normativa, el mensaje al ganadero es claro: produzca mejor, cobre peor y llame a eso modernización. Así no hay sector que aguante.

Artículo de opinión elaborado a partir de la información publicada originalmente en Unión de Uniones vincula al acuerdo UE-Mercosur una caída de hasta el 13% en el precio del vacuno.