
Cuando los tribunales vuelven a señalar prácticas que perjudicaron a miles de ganaderos, no hablamos solo de un pleito empresarial. Hablamos de una herida larga en el sector lácteo, donde demasiados productores vendieron durante años en una posición de debilidad extrema.
La sentencia tiene valor jurídico, pero también moral y político. Reabre la pregunta sobre cuántas veces se ha exigido eficiencia a las granjas mientras otros eslabones jugaban con una fuerza de mercado desproporcionada. Sin equilibrio real en la cadena, la modernización siempre será asimétrica.
La leche no necesita solo tecnología ni tamaño. Necesita reglas que protejan de verdad a quien produce y asume el riesgo inicial de todo el sistema.
Artículo de opinión elaborado a partir de la información publicada originalmente en El Supremo confirma la participación de Lactalis en el cártel de la leche y refuerza las reclamaciones de miles de ganaderos afectados.