Cuando arde el monte, el ganadero también entra en emergencia

Cuando arde el monte, el ganadero también entra en emergencia

Los incendios suelen narrarse en términos forestales, pero su impacto es también ganadero, agrario y social. Cuando el fuego arrasa pastos, cercados o reservas forrajeras, la emergencia no termina al apagarse las llamas: empieza otra fase, la de sostener explotaciones golpeadas de forma inmediata.

La respuesta pública rápida en estos casos es fundamental, porque evita daños secundarios y da oxígeno a quien ya ha perdido capacidad productiva. Lo urgente no excluye lo estratégico: cada incendio debería servir también para revisar por qué ciertas zonas son tan vulnerables y cómo reforzar su resiliencia.

El monte y la ganadería no son mundos separados. Cuando uno entra en crisis, el otro lo siente de lleno.

Artículo de opinión elaborado a partir de la información publicada originalmente en Respuesta urgente de la Junta de Castilla y León para salvar al ganado afectado por el incendio de Brieva.