El debate del lobo seguirá bloqueado mientras nadie asuma el coste real

El debate del lobo seguirá bloqueado mientras nadie asuma el coste real

El lobo se ha convertido en uno de los grandes símbolos del desacuerdo rural. Cada paso administrativo o judicial reactiva una disputa donde casi nunca se reconocen al mismo tiempo dos hechos evidentes: la conservación importa y los daños sobre la ganadería también.

Mientras el debate siga planteado como una guerra moral entre buenos y malos, no habrá salida estable. Hacen falta datos sólidos, compensaciones ágiles, prevención efectiva y una gestión que no convierta a los ganaderos en pagadores silenciosos de decisiones tomadas lejos del territorio.

La convivencia no se decreta. Se negocia con realismo, presupuesto y menos gestos ideológicos de uno y otro lado.

Artículo de opinión elaborado a partir de la información publicada originalmente en Ecologistas en Acción y Fondo para la Protección del Lobo Ibérico recurren ante la Audiencia Nacional el acuerdo que avala el buen estado de conservación de la especie.