Los parques inundables no pueden diseñarse de espaldas al agricultor

Los parques inundables no pueden diseñarse de espaldas al agricultor

Adaptar el territorio a episodios extremos es necesario, pero hacerlo sin contar con quienes producen en ese territorio es una forma segura de crear conflicto. Los parques inundables pueden tener sentido hidrológico, pero no lo tendrán social ni agrariamente si se deciden desde un despacho y se ejecutan sobre fincas ajenas sin participación real.

El agricultor no puede aparecer solo en el mapa de afecciones y desaparecer del proceso de diseño. Si la planificación climática quiere ser seria, debe integrar propiedad, usos productivos, compensaciones y alternativas viables. De lo contrario, la sostenibilidad se convierte en una palabra elegante para justificar imposiciones.

La adaptación al riesgo no debe enfrentar agua y agricultura. Debe obligarnos a planificar mejor ambas cosas a la vez.

Artículo de opinión elaborado a partir de la información publicada originalmente en AVA-ASAJA reclama que el campo participe en el diseño de los parques inundables de la Generalitat.